Creo que tu espalda en la cama, desnuda, mirándome, se merece ganar cualquier batalla...y si me apuras la guerra. Tu piel haciendo juego con la pared, desafiando al frío, desprendiendo calor, en las sábanas, impregnándolo todo de ese olor tan suyo que no me saco de la ropa. Tu cuerpo en el colchón, en el enorme colchón, sin dejar espacio a nada, haciéndome pequeñita. Tus piernas escalando la ventana, trepando por la Luna, bajando a correr(se). Tu culo definiendo la oscuridad con la silueta del armario. Tus hombros de apoyo y firmeza, a la vez punto de flaqueza. Tu ombligo y mis dedos.
Me muero de todo y de ganas.
29 de enero de 2014
Azahar
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