Hay que respirarse de cerca y hay que dejar que todo ese aire rompa de dentro hacia afuera y eso es ser casi valiente. Por eso te tengo aquí delante, en mi nariz y en mi boca y no me muevo. Bueno, en el interior es el caos aunque no lo escuches.
Y si te atreves a mover ficha, ganaré.
Y si te atreves, me tiro.
Y ya estoy volando.
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